The One Ring – segunda sesión

Ayer, día 3 de enero de 2015, los astros volvieron a alinearse y celebramos el aniversario del nacimiento de J. R. R. Tolkien jugando nuestra segunda sesión de la campaña de The One Ring.

En esta ocasión, varias gratas sorpresas: De un lado, JP aportó la banda sonora de la sesión, motu proprio, gracias a unas piezas de Gwendal que tenía en su portátil. En una de las escenas de la tarde, mientras los PJs se enfrentaban a unas arañas en el Bosque Negro, él mismo eligió poner algo menos ambiental y más apropiado para la incertidumbre del momento.

Por otra parte, también resulta grato ver que los jugadores ya se han ido familiarizando con ciertos aspectos del reglamento: MG me ayudó resolviendo una duda que tenía sobre los puntos de esperanza (sí, lo confirmo, tenías razón en lo relativo al gasto de puntos de Esperanza), y OF mostró al grupo de jugadores la maniobra de “escapar del combate” tras haber constatado que las escenas de combate en The One Ring no tienen la misma naturaleza que puedan tener las de otros juegos. En el encuentro con las arañas anteriormente mencionado, no tardaron en percatarse de que no era una buena idea quedarse a combatir incesantemente oleada tras oleada de bichos.

 

AS se ha llevado la libreta donde apunta la información que recaba Waleria, y MG hizo lo mismo, con el objetivo de “pasar cosas a limpio” y continuar con la redacción de los eventos en los que participa su hobbit, Tobías. Incorporaré los apuntes en cuanto me los hagan llegar.

Aprovecho esta entrada para compartir también una reflexión que hacía en voz alta anoche, después de la partida.

Cada vez estoy más convencido de que los juegos de rol son un estupendo ejercicio mental: uno tiene que recordar la partida, interpretar una serie de papeles, analizar y proporcionar respuestas a las cuestiones planteadas por los jugadores, tener presentes operaciones matemáticas y conceptos estadísticos (aunque sean de modo muy básico), y ser capaz de describir e improvisar, además de engarzar diferentes piezas para que la narración resulte coherente.

Disfruté mucho con la sesión de ayer y espero con impaciencia la tercera, que probablemente será la última parte de la primera aventura de nuestra Compañía. Si todo sale bien, en la siguiente sesión los jugadores también podrán ver cómo funciona la “Fase de la Compañía”, así como el sistema de puntos de avance y experiencia.

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Empezamos la campaña de “The One Ring”

Efectivamente, después de una espera de prácticamente nueve meses desde la creación de los personajes, el pasado sábado 20 de diciembre de 2014 jugamos nuestra primera sesión de la campaña de The One Ring.

La mesa de juego que nos preparó mi mujer. ❤

 

Me apetecía de alguna manera volver a los orígenes, haciendo uso de un juego tan brillante como el que ha producido Cubicle 7. El sistema de juego es sencillo, creo que fomenta la participación de los jugadores a la hora de describir sus acciones en el mundo y resulta muy flexible. Me parece muy redondo, nada que ver con los sistemas empleados en ediciones anteriores a cargo de otras compañías.

Los personajes estaban ya preparados desde antes del comienzo de la sesión, con la salvedad de uno de ellos, debido a que tuve un error a la hora de gestionar los personajes jugadores en el generador de Azrapse. En todo caso, lo solucionamos rápidamente. La Compañía está formada por Tobías Corneta Brandigamo (un hobbit, de los Brandigamo de Gamoburgo por parte de madre, interpretado por MG), Waleria la Afable (una mujer de los bosques, conocida por su genuina generosidad, interpretada por AS), Torwald (un ciudadano de la reconstruida Valle, hábil cazador y barquero, con una ascendencia poco frecuente, interpretado por JP) y Farin Rocafirme (un enano de Erebor que sigue ayudando a día de hoy con la reconstrucción de Esgaroth, intepretado por OF).

Hacía tiempo que no jugaba , y tenía un cierto temor que se desvaneció nada más empezar nuestra sesión: todo fluyó estupendamente, y aunque algunos jugadores tardaron un poco en meterse en el papel, la verdad es que resultó ser una cuestión de minutos. En breve, procedieron a describir a sus personajes, sus actividades y a tejer hilos indicando cómo se habían conocido y dónde solían coincidir en la Ciudad del Lago. De hecho, este proceso tuvo lugar durante toda la sesión, en realidad (fue a mediados de la tarde cuando descubrimos que Farin, nuestro enano constructor, tenía mujer e hijos, por ejemplo), y también ayudó a determinar los “Focos de la Comunidad” de los personajes de manera muy natural (en este caso hay un triángulo de admiración / amistad / protección entre el hobbit, el enano y la mujer de los bosques que puede dar mucho juego).

También tuve un par de gratas sorpresas después de finalizar la partida: OF realizó un esquema que representa el “Sistema Farin” de pilotes, una técnica que ha estado intentando popularizar su enano durante la reconstrucción de Esgaroth, y MG me entregó unas anotaciones desde la perspectiva de su hobbit.

Aquí el esquema en cuestión:

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Y aquí el extracto de las anotaciones de Tobías (sujeto a modificaciones, dado que MG me ha comentado que va a pulirlo un poco):

 

Primavera del año 2946 de la Tercera Edad. 

 

Hace un año recibí una carta de mi primo Geremías. Se mudó a Esgaroth hace unos años porque oyó que la tierra allí era próspera, y decidió dar un cambio a su vida. Era un buen pescador, y como tal, en su carta me invitaba a pasar allí en su casa una temporada, con lo cual, llevo aquí tres meses de vacaciones, sin hacer otra cosa que pescar con él, fumar en la posada que hay cerca de casa, de vez en cuando le echo una mano con su negocio, y comer. 

 

He conocido aquí a un grupo de gente interesante: Valeria la Afable, una mujer de los bosques bastante maja, a la que le encanta escuchar historias, y un día en la posada (porque Geremías tiene la manía de no querer que su casa le huela a hierba para pipa, y tenemos que fumar abajo), me pidió que le contara algo de mi tierra y le toqué unas notas con la flauta que siempre llevo encima. Le encantó, y desde entonces cuando coincidimos en la posada siempre intercambiamos unas palabras, unas historias, o unas canciones. Es una chica muy maja. Después está Torwald, que está aquí desde la Batalla de los Cinco Ejércitos, es un vallense que maneja una de las barcazas de la ciudad, y de vez en cuando coincidimos cuando mi primo y yo venimos a pescar. Es un poco malhumorado, pero navega muy bien. Y por último el enano Faring Rocafirme. También lleva aquí desde la Batalla, ayudando a reconstruir la ciudad, es bastante conocido por aquí y de vez en cuando pide pescado a mi primo para las comidas con los trabajadores. Es terco y hosco, pero parecía un poco más majo que Torwald, hasta que he visto lo que ha hecho hoy…

 

Hoy es viernes festivo, y mi primo y yo invitamos a los cuatro a pasar el día pescando. Todos aceptaron, aunque finalmente mi primo no pudo venir. Estábamos en faena (pesqué un lucio enorme!!) cuando Valeria y yo vimos de repente a un chiquillo de unos 10 años gritando en la orilla, pidiendo auxilio desesperado. Era Belgo, hijo de Baldor, comerciante de la ciudad, y parecía ser que su padre estaba siendo atacado. Como lo vimos muy excitado, Torwald aproximó la barcaza a la orilla, y lo seguimos. 

 

Efectivamente su padre estaba siendo atacado por tres tipos. Valeria, Faring y yo empezamos a subir la ladera, mientras Torwald amarraba bien la barcaza… Qué mala idea dejarlo atrás… Mientras subimos, les ha lanzado una flecha sin ton ni son, que por suerte ha fallado. Le he pedido que por dios la próxima vez que avisara, por lo menos para agacharnos, pero parece ser que no me ha hecho mucho caso, porque lanzó una segunda flecha y yo no escuché ningún “Va!”. Por suerte, volvió a fallar. Valeria les ha pedido amablemente a los tres tipos que dejaran las armas (bueno, podría haberlo hecho más amablemente), pero la han ignorado y nos han atacado. Torwald lo ha intentado una tercera vez, ahora con más suerte le ha dado a uno en un hombro y lo ha derribado. Faring ha matado a uno de un tajo con una daga pequeñita… Así, sin rodeos, sin intercambiar una sóla palabra… El último se ha rendido. Estaba asustado. Yo también lo estuve pero creo que lo disimulé y aparenté bastante bien. Ha sido una experiencia nueva y escalofriante, nunca había visto morir a nadie… 

 

El tipo con la flecha en el hombro parecía que estaba algo incómodo, e intenté echarle una mano, pero Torwald se me ha adelantado y por detrás, se ha acercado y le ha arrancado de cuajo la flecha. Vaya bruto… No sé con qué gente me he juntado… Al final conseguí pararle la hemorragia al pobre hombre. 

 

Después descubrimos por Torwald, que los conocía de antes, que estos tres hombres eran de la Guardia de la ciudad, pero los habían echado por hacer cosas un tanto extrañas, según parece, y por eso no dudó en dispararles. De todas maneras me pareció algo precipitado… Baldor nos ha dado las gracias y nos contó que los había contratado como guardias para llevar mercancía a la Puerta del Bosque, pero parece ser que eligió mal… Baldor llevaba unos ponis con una especie de juguetes y algo más que no llegué a ver. Valeria nos pidió que le ayudáramos, que es amigo suyo. 

 

Antes de hacer nada más, ella ha escoltado a Baldor y a su hijo de vuelta a la ciudad, mientras el resto nos hemos ido en la barcaza con el prisionero, el herido y el muerto. No me fiaba mucho de los cuidados que Torwald le pudiera proporcionar al pobre hombre con la herida en el hombro, y quería tenerlo vigilado. Cuando llegamos a la ciudad, hemos entregado a la Guardia a estos dos hombres y el cadáver… Espero que el tipo se recupere pronto de su herida. No me ha dado tiempo a saber si era majo o no.

 

Al final nos hemos juntado todos en la posada, y allí Valeria nos ha contado la historia de Baldor. Resulta que era un comerciante de herramientas de hierro y juguetes en la antigua ciudad, y le iba bien, pero en la nueva ciudad las cosas han cambiado y tiene bastantes deudas. Por eso quiere ir a Puerta del Bosque a vender su mercancía, y por ello contrató a los tres tipos que le atacaron: era la gente que se podía permitir… Obviamente a veces hay que invertir si quieres un servicio algo mejor… Valeria nos ha pedido que le ayudemos a llegar hasta allí, que es buena gente y es amigo suyo. Me cae bien esta chica, así que si es amigo de ella, también lo es mío. Además puede ser una experiencia interesante.

 

Baldor nos cuenta sus planes para llegar hasta la Puerta del Bosque, mientras compartimos comida. Le he regalado un par de hojas de Viejo Toby, parece un tipo majo. Y como siempre digo, nadie puede irse de este mundo sin haber probado nunca Viejo Toby… Ese aroma, ese sabor en el paladar… Bueno, que me voy del tema. Que vamos a cruzar el Bosque Negro! No sé si estoy entusiasmado o asustado, pero es de cualquier manera una experiencia nueva. Eso sí, se acabó el pescar… No sé cómo se lo tomará Geremías, sólo llevo tres meses disfrutando de su alojamiento y manutención, siempre gratuita. (Eso sí, le he traído 4 paquetes de hojas de Viejo Toby de la cosecha del 44, una de las mejores que yo recuerde…). Además, vamos a estar en los Salones del Rey Elfo. Los elfos son un poco estirados para mi gusto, pero me he hecho una propuesta para este viaje: hacer reír a uno, a ver si lo consigo. Con el primero que lo logre, juro que comparto con él unas caladas de hierba para pipa. 

 

Bueno, nos vamos a dormir a casa y a hacer el macuto, y a contarle a Geremías que me marcho. Realmente me preocupa un poco cómo se lo tomará, llevo tan poco tiempo aquí, y el viaje según parece es largo…

 

En resumen: una magnífica sesión de juego y una gran primera toma de contacto con lo que parece ser una más que prometedora campaña. ¡Espero que sigamos en esta línea, resulta muy ilusionante!

 

Y lo sabes

 

🙂